La voz del pueblo

Parece que el problema con la política es que la mayoría de las veces encuentran la manera de no gobernar. Cuando Trump entró en la Casa Blanca, supongo que nunca supo realmente cómo gobernar y, en consecuencia, también lo hicieron otros miembros del Congreso. Los caóticos años desde que el gobierno de Estados Unidos dejó de representar al público. La triste verdad es que durante los últimos 40 años el férreo control de la influencia monetaria siguió ensombreciendo su capacidad de servir a los intereses públicos.

Hoy, nos encontramos con Estados Unidos luchando en un mar de apatía, descontento e ilusión que ha dividido a esta nación. La política partidista de los últimos tiempos ha hecho imposible unir a esta nación. Allá por 1960 fue la última vez que Estados Unidos tuvo un plan de dirección que unificó a esta nación. Y, durante los últimos 60 años, Estados Unidos ha estado luchando sin rumbo fijo sin una agenda específica que uniera a esta nación tan dividida. Claro, ha habido muchos avances científicos, tecnológicos y médicos, pero, como nación, hemos dado un paso o dos hacia atrás.

Hemos visto la discordia, la distensión y la intolerancia que ha separado a esta nación. Entonces, ahora entramos en 2020, un año de elecciones presidenciales en el que las esperanzas y los sueños de muchos están en juego. Uno no puede evitar pensar que una vez más la estructura de poder existente cuyas raíces están tan profundas en nuestro proceso político, una vez más reafirmará su fuerte control sobre un sistema político que no sirve a los intereses públicos sino a ellos mismos.

Para este escritor es obvio que Estados Unidos tiene que recuperar su estatura como líder en asuntos globales. Ese liderazgo ha estado vacante durante demasiado tiempo. Y, si continuamos sin una agenda progresista y nos adherimos al status quo, sin importar si Trump tiene otro mandato de cuatro años o no, el resto del mundo nos pasará de largo. La triste verdad hoy es que muchos de nosotros estamos engañados y engañados por la retórica no solo de los republicanos sino de muchos demócratas, especialmente de algunos candidatos presidenciales demócratas.

Con el Año Nuevo acercándose rápidamente, videos de whatsapp donde se toman resoluciones solo para romperlas una o dos semanas más tarde, hay una resolución que espero que esta nación cumpla. Y eso es para millones de estadounidenses cuya calidad de vida ha disminuido debido a años de políticas falsas de nuestro gobierno encuentran el coraje para levantarse y darse cuenta de que es su obligación y su derecho constitucional de terminar a través de un gobierno egoísta. Un gobierno que no tiene la intención de impulsar programas progresistas que beneficien a todo el pueblo. El 7 de noviembre la elección es nuestra. ¿Caemos en la complacencia o nos unimos detrás de un plan de dirección definitivo que solo dos candidatos presidenciales traerán para esta nación?

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